INTRODUCCIÓN

Iniciando con la primera incursión española en tierras durangueñas en 1552 por Gines Vázquez del Mercado, la conquista española y por consiguiente la conversión de los grupos indígenas al cristianismo, desciende sobre lo que era la frontera norte de Nueva España, a una velocidad impresionante, teniendo repercusiones fatales entre la población natural.

Al incursionar los Jesuitas en el área, la presión se hace inaguantable y las tribus más feroces de toda la Nueva España según Pérez de Ribas, revientan e inician una serie de sublevaciones desde 1601 donde mueren algunos misioneros, hasta culminar con la mayor rebelión de indígenas en toda la Nueva España de 1616 donde se masacran a más de 150 españoles. De ahi en adelante, todo cambia y la región se desarrolla hasta lograr el presente resultado.